viernes, 19 de agosto de 2016

Laboratotio: Analisis del libro: "Cuestiones de percepcion. Fenomenologia de la Aruitectura"



“A medida que nuestros medios tecnológicos se multiplican, ¿maduramos o más bien nos atrofiamos desde un punto de vista perceptivo?... habiendo nacido en este mundo de cosas, ¿somos capaces de experimentar plenamente los fenómenos de su interrelación, de obtener placer de nuestras percepciones?”

Si bien, el fin máximo de todo invento y creación es brindar experiencias sensoriales, la comodidad e inmediatez que se ha hecho patente en el mundo moderno, crea distención en el análisis y la introspección, la cual resulta esencial para la comprensión y deleite de las distintas cualidades arquitectónicas.   

“Más plenamente que el resto de otras formas artísticas, la arquitectura capta la inmediatez de nuestras percepciones sensoriales…solo la arquitectura puede despertar simultáneamente todos los sentidos, todas las complejidades de la percepción.”

Una de las más granes características de la Arquitectura es el hecho de que su real potencial no pueda apreciarse sino en experiencia vivencial, siendo la persona la cual le dé el sentido a la obra.

“Reafirmar el cuerpo humano como el lugar de la experiencia…y como un objetivo firme para reestablecer las raíces en el mundo perceptivo con su ambigüedad inherente, plantea nuevas cuestiones de proporción y escala en el desarrollo de la arquitectura futura.”

La existencia de la Arquitectura se basa en las múltiples necesidades del hombre, la organización de sus partes no sigue mayor motivación que el acoplamiento de ellas con la cotidianidad de la vida humana, siendo el individuo el cual sea capaz de interactuar con los espacios, en proporciones que deben ser creadas acordes a él. 

“Las cuestiones de la percepción arquitectónica subyacen en las cuestiones de intención. Esta “intencionalidad” aleja a la arquitectura de la pura fenomenología asociada a las ciencias naturales”

Más allá del fenómeno, cualquiera sea este, producido por la obra está la motivación principal que lleva al Arquitecto a conjugar distinta cualidades y propiedades para que este se produzca, siendo así cada fenómeno reproducido bajo control y con fines específicos. 

“Este solapamiento entre primer plano, plano medio y visión lejana constituye un punto crítico en la creación del espacio arquitectónico. Debemos considerar el espacio, la luz, el color, la geometría, el detalle y el material como un continuum experiencial.”

No es posible vislumbrar el espacio Arquitectónico sin la conjugación de cada parte de la edificación, los fenómenos que esta produce y la apreciación que tiene el individuo de la relación entre estos en dicho lugar.  

“El poder psicológico de los reflejos vence a la “ciencia” de la refracción.”

A pesar de la realidad preconcebida, es interesante lo subjetivo de la precepción humana, el cómo se puede jugar con los distintos fenómenos y la forma en la que la mente humana es capaz de captarlos.
“El reflejo vivo del eco y del rebote de ese eco en una catedral de piedra acrecienta nuestra conciencia de la inmensidad, de la geometría y del material de su espacio…Podríamos redefinir el espacio al desviar nuestra atención de lo visual a cómo queda configurado por los sonidos resonantes, las vibraciones de materiales y texturas.”

Es posible concebir la Arquitectura como un catalizador sensorial, el cual va más allá de lo visual y la cual es posible experimentarla también de forma auditiva, reproduciendo sus espacios y materialidad de forma mental. 

 “Una ciudad nunca se ve como una totalidad…una sola obra de arquitectura raramente se experimenta en su totalidad…sino como una serie de vistas parciales y experiencias sintetizadas.”
Si bien es posible analizar una obra por sus partes separadas, no es posible experimentarla por partes, sino se hace intrínseca su contemplación en totalidad.

“La experiencia física y perceptiva de la arquitectura no resulta en esparcimiento o dispersión, sino en una concentración de energía. Este “tiempo vivido” físicamente experimentado se mide en la memoria y en el espíritu…”

El real valor de la Arquitectura se da en el contacto del individuo con esta, produciéndose en un momento especifico, con un ser determinado, ese momento irreproducible, el cual solo pueden obtenerse mediante el análisis y las percepciones. 

“Al adoptar la percepción como un modelo para el pensamiento arquitectónico, un estudiante de arquitectura…lucha por convertirse en vidente.”

Dejé esta como última cita, porque es una de las razones por la cual quise estudiar Arquitectura, porque es una materia que busca un fin máximo, ofrecer experiencias y sensaciones, las cuales se prevén y se reproducen de manera controlada, con el fin de plantear ideas y conceptos más allá del entendimiento mental, sino también emocional y sensorial.